miércoles, mayo 22, 2024
FútbolPortadaPrimera y Reserva

La bandera de la discordia: el fiel reflejo del conflicto entre La Liga y el sindicato de Municipales

En el medio de todo, el fútbol de Olavarría. Las idas y vueltas que se generaron desde las últimas elecciones de la LFO y una relación que se resquebrajó en la final del Torneo Unión Deportiva Regional.


El desembarco del sindicalismo en la liga de fútbol de  Olavarría provocó un cimbronazo dirigencial y político. Fundado en 2020 el club de los “Municipales”, una entidad que responde al poderoso gremio de trabajadores del estado de la localidad, comenzó a ganar protagonismo y a disputar instancias definitorias en las competencias locales y regionales.

 

El crecimiento deportivo e institucional llevó a dirigentes como el secretario general del STMO, José Stuppia o a Miguel Bettili, referente de los transportistas locales, a querer disputar el manejo de la Liga de fútbol de Olavarría, una institución que tiene entre sus miembros a algunos dirigentes cercanos al intendente Ezequiel Galli (PRO) como el concejal Javier Frías (Tesorero) o Enzo Russo (director administrativo del Municipio).

 

Hace algunas semanas, los gremialistas presentaron una lista opositora a la conducción pero sufrieron una dura derrota: perdieron por 10 votos contra 3.

 

 

Luego de los comicios, el flamante presidente de la Liga de Fútbol de Olavarría, Pablo Palahy realizó declaraciones radiales que provocaron el enojo de los municipales. “Ya le fue muy mal al fútbol con el sindicalismo, Independiente tuvo a Moyano como presidente y después tuvieron que hacer una colecta” lanzó.

 

Una bandera en la final de la Liga que echó más leña al fuego

Tras avanzar a la final del Torneo Interligas, una competencia zonal que otorga plazas para el Torneo Regional Federal Amateur (cuarta categoría del fútbol argentino) y luego de obtener la clasificación, el sindicato de Municipales desplegó una enorme bandera en la que reprodujo los dichos de Palahy – incluso pusieron el nombre del dirigente para graficar su firma- y a los que agregó acusaciones con la leyenda “impresentable y sectario”.

 

El telón fue quitado de la tribuna por decisión de los árbitros, con quienes también el titular del Sindicato mantuvo discusiones en el terreno de juego, pero al final del partido en que Municipales cayó derrotado ante el club Embajadores, fue exhibido en el centro de la cancha.

 

En medio de toda la polémica, una bomba de estruendo que cayó donde se encontraba la parcialidad de los municipales hirió a un dirigente del club local El Fortín que debió ser hospitalizado.

 

 

Durante la ceremonia de premios, el dirigente gremial José Stuppia hizo declaraciones a Canal Verte en las que afirmó: “No pusimos nada más y nada menos que lo que salió en los medios, ningún presidente se quejó. Ahora salieron hablar diciendo que generaba un malestar a los dirigentes de los clubes y a la liga” lanzó.

 

“Pusimos lo que había dicho Palahy, no sé por qué se enojaron tanto. Me sorprendió que los árbitros la hicieran sacar. Actuaron de una manera genuflexa, pero entendemos que todo es un negocio de ellos con la liga” advirtió y denunció actos discriminatorios de la máxima autoridad de la Liga de Fútbol de Olavarría: “es como que haya dicho judío de mierda, negro de mierda o boliviano de mierda. Discriminó nadie dijo nada me parece vergonzoso” acusó.

 

La respuesta de los clubes y nuevas acusaciones del sindicato

A través de Unión de Clubes de Olavarría, una asociación creada durante la pandemia por instituciones deportivas de la ciudad para la realización de actividades solidarias, los dirigentes de las instituciones deportivas de la ciudad emitieron un duro comunicado contra las actitudes dirigenciales del club de Municipales.

 

Además de expresar el “más enérgico repudio ante el lamentable acto de agresión en el cual un destacado dirigente del Club Social y Deportivo El Fortín fue objeto de un ataque mediante una bomba de estruendo” salieron al cruce de los dichos de José Stuppia.

 

Por medio de un comunicado, repudiaron “los comentarios realizados por el señor José Stuppia, los cuales han sido completamente inapropiados y contrarios a los principios de inclusión y respeto que defendemos. Dichas declaraciones no tienen cabida en el ámbito deportivo y reafirman la necesidad de trabajar en conjunto para erradicar actitudes discriminatorias” dijeron.

 

Además mostraron una “profunda preocupación por la bandera que fue expuesta durante la final disputada en la tarde de ayer. La Unión de Clubes considera que cualquier símbolo o acción que promueva el odio, la intolerancia o la discriminación es completamente inaceptable” dijeron para cumplir con un llamado a la “reflexión y al respeto mutuo entre todos los miembros de la comunidad deportiva”.

 

Lejos de llevar calma, la nota fue respondida con otro duro comunicado por parte del club de Municipales.

 

“En primer lugar, queremos destacar el comportamiento ejemplar de nuestro equipo y nuestros hinchas a lo largo de todo el campeonato regional. La histórica campaña realizada por nuestro joven club ha sido un ejemplo dentro del campo, con grandes resultados y un apego permanente al espíritu del Fair Play (juego limpio), y fuera de ella, con la familia de trabajadores y trabajadoras municipales acompañando a los jugadores con un clima festivo, de apoyo y siempre alejado a la violencia que en forma permanente buscamos combatir” destacaron.

 

Luego cuestionaron las acusaciones contra Josér Stuppia: “Omitieron especificar en su nota de repudio que las mencionadas declaraciones de Stuppia y la bandera desplegada por nuestra parcialidad en el estadio de Embajadores llegaron como respuesta a los dichos ofensivos y discriminatorios pronunciados en forma pública por el presidente de la Liga de Fútbol de Olavarría, Pablo Palahy” insistieron.

 

 

“Tanto la bandera en cuestión como las declaraciones de Stuppia una vez finalizada la final del campeonato se limitaron en forma exclusiva a responder esos dichos discriminatorios, que ningún dirigente de la Unión de Clubes salió a rechazar o refutar de manera formal o informal” explicaron.

 

Y advirtieron: “Si Municipales no forma parte de la Unión de Clubes de Olavarría se debe exclusivamente a que nuestra institución resultó discriminada y jamás recibió una invitación para sumarse. Nuestro Club merece el mismo respeto que el resto de las instituciones. Nuestros dirigentes merecen el mismo respeto que sus pares. Violencia es mentir. Violencia es discriminar. Violencia es excluir. Soñamos con un fútbol que nos incluya a todos y por una Liga de puertas abiertas” concluye la nota que lleva la firma de Marcelo Díaz, Presidente del Club Social y Deportivo Municipales.

 

Lejos de ser un tema cerrado, la escalada entre gremialistas y la dirigencia tradicional del fútbol olavarriense va en aumento. El sindicalismo pide pista y demanda una mayor apertura de una liga que se abroquela y resiste.

 

Fuente: Sergio Di Pino para Infocielo.